Este, el tercer espacio que abro no es distinto a los otros, o si, esta vez la ùltima llama se apagò, la sople yo misma. Porque de otra forma serìa un libro o un buen comentario o un articulo cientifico.
Lo insuficiente tambièn existe.
Habìa un poemario de Benedetti que robamos, a alguien primero y luego entre nosotras que a los 14 años ya habìamos roto la pàgina de Corazòn Coraza y la de Tàctica y Estrategia . A partir de que hic circulara el ejemplar mi mejor amiga y yo empezamos a hablar en "modo poema" o lo que es peor estabamos convencidas de que la vida podia resumirse en dos o tres de ellos. Recuerdo que hicimos intentos fallidos de divulgaciòn para terminar aceptando muchos años despuès que el èxito de acogida que esperabamos era un imposible. Los poemas a nadie le gustan tanto.
Alguien
Alguien limpia la
celda
de la tortura
que no quede la sangre
ni la amargura
de la tortura
que no quede la sangre
ni la amargura
alguien pone en los
muros
el nombre de ella
ya no cabe en la noche
ninguna estrella
el nombre de ella
ya no cabe en la noche
ninguna estrella
alguien limpia su
rabia
con un consejo
con un consejo
y la
deja brillante
como un espejo
como un espejo
alguien piensa hasta
cuando
alguien camina
suenan lejos las risas
una bocina
alguien camina
suenan lejos las risas
una bocina
y un gallo que propone
su canto en hora
mientras sube la angustia
la voladora
su canto en hora
mientras sube la angustia
la voladora
alguien piensa en
afuera
que allá no hay plazo
piensa en niños de vida
que allá no hay plazo
piensa en niños de vida
y en un abrazo
alguien quiso ser
justo
no tuvo suerte
es difícil la lucha
contra la muerte
no tuvo suerte
es difícil la lucha
contra la muerte
alguien limpia la
celda
de la tortura
lava la sangre pero
no la amargura.
de la tortura
lava la sangre pero
no la amargura.
Mario Benedetti